El domingo corrí la maratón de Sevilla. Mi maratón favorito
de donde guardo tantos y tantos momentos dulces.
La corrí en el 2012 haciendo marca y disfrutando de cada
kilómetro recorrido.
La corrí en el 2013 haciendo una buenísima primera media
corriendo junto a Sergio, luego ya baje el ritmo un poco y pude así esquivar el
muro y salvar un buen tiempo final.
En esta, la del 2016, tenía el objetivo marcado por el
míster; pasar la media en 1:25:30 a 1:26 con el fin de acabar en 2:48-2:47. Correr
más rápido la primera mitad sería entrar en terreno arriesgado con un resultado
final impredecible.
Este era más o menos el plan pero sabe mal hacer el paso de
la media varios minutos más lento que años atrás. Puede ser falta de
objetividad o de realismo o que tenga una fe en mi mismo desmerecida. He
entrenado muy bien y he demostrado en otras ocasiones que se sufrir y luchar
por conseguir mis objetivos.
De todos modos el míster no se inventa el ritmo así por así,
se basa en el plan de entrenamiento que hemos ido realizando y las pruebas que
he disputado (en este caso solo la media de Getafe). El mejor que nadie sabe
como estoy.
En la noche del sábado al domingo y aprovechando que no pude
pegar ojo, decido arriesgar y pasar la media en 1:23:00 e intentar mantener el
ritmo la segunda mitad (no sería la primera vez que hago el mismo tiempo en
ambas medias). No haría marca pero un muy buen resultado.
Día de la prueba. Desayuno primero un poco arroz con jamón
cocido que he traído de Madrid y a continuación bajamos a desayunar (07:00)
donde me tomo un par de tostadas y un café solo.
Quedamos Mariete, Gabi, Jota, Jorge y yo para calentar un
poco en los al redores del estadio. 10 minutos antes de la hora de salida nos
colocamos en nuestros respectivos cajones y ahora a esperar.
No tengo la
tensión característica en mi previa carrera, suelo ponerme muy tenso y nervioso
queriendo solo que la prueba arranque. En esta ocasión más tranquilo, sin
presión ya que se que no voy a intentar hacer mmp.
Se da el pistoletazo. Salgo muy adelante, en el cajón de
sub2:45 habiendo acreditado el tiempo del 2013. Por delante la elite y todos
los del cto. de España.
La idea es arrancar en 4' el mil para poco a poco ir
acercándome a al ritmo objetivo que es 3'56" e ir viendo sensaciones.
Salimos Mariete (que iba a ver si hacia 2:34) y Gabi (que tenía pensado unos
2:50). A los pocos cientos de metros cada uno ya busca su ritmo y nos vamos
alejando.
Yo empiezo bien pero muy rápido. Me encuentro pronto con
Pablo Villalobos que iba llevando a un grupo, entre otros una chica que corre
muy bien. Personalmente la veo un poco forzada en ese ritmo pero me rio porque
yo estoy en la misma situación... El ritmo del grupo es de 3'47" a
3'48" aunque les oigo decir que la idea es ir bajando hasta 3´45". Le
saludo a Pablo porque nos conocemos algo de la transalpina 2014. Hago unos kms
con ellos pero no puedo seguirles y poco a poco se van alejando, estoy
inspirado pero no tanto. Hay muchos grupos y voy moviéndome entre unos y otros.
Paso el 10 en 38'20" y la media en 1:22:20 aprox. Llevo 30" de
ventaja respeto a mi plan de la noche anterior. De momento voy bien.
Sin hacerlo bien del todo bajo el ritmo un pelín pero lejos de lo deseado. Estos kilómetros hasta el 32 son los que personalmente creo me castigan más ya que no voy precisamente sobrado. Pero yo a lo mío y sigo ilusionado con
que nunca va a llegar el muro.
En el kilómetro 23 me pasa Guti. Le veo fenomenal y se que va a hacer una buena carrera.
En el kilómetro 23 me pasa Guti. Le veo fenomenal y se que va a hacer una buena carrera.
Sigo más o menos al mismo ritmo hasta el 30, me muevo entre
grupos pero muy a mi bola. El globo de 2:45 aun no me ha pasado, al menos yo no
le he visto. Aquí ya voy cansado pero lo de sufrir es lo mío y si quiero
conseguir algo, algo debo arriesgar. Paso el 30 en 1:59 cuando la idea era
1:58, he perdido 1'30" respeto al tiempo en la media (en la media iba 30" por debajo y ahora voy 1' por encima) pero no voy del todo mal. Si aguanto el ritmo puedo estar
en meta en 2:47. En este punto llevo tomados 3 geles (en el 15, en la media y
en el 28). Me queda uno para el 35.
En solo 2 kilómetros (el 32) me quedo vacío. Las piernas mal
y sin ganas de tener esas sensaciones. Sigo adelante, esto me ha pasado otras
veces y tras un rato me recupero bastante bien. Cojo agua y bajo el ritmo a
4'45", me pasa hasta el tato y en el 34 sigo igual de jodido. Hago
cálculos; si hago estos 8 kms que quedan al mismo ritmo me voy a 2:55 o 2:57 e
incluso si corro a 5 bajo de las 3 horas, pero va a tocar sufrir. Con un poco
de suerte me recupero e igual puedo ir a 4'30" y salvar la situación.
Veo que algunos tiran recto hacia el estadio en vez del giro
a la derecha para ir a la Plaza de España. Me paro un momento y le pregunto a
un policía. Me dice que los que tiran recto han abandonado y están tomando un
atajo (unos 2 kilómetros menos). Me pilla en un momento de debilidad, me lo
pienso un poco y decido que no me merece la pena el sufrimiento que me va a
tocar vivir para hacer un resultado 10 minutos peor del que había venido a
hacer. Tiro por lo fácil y me voy por el atajo. Me paro cuando paso a un chaval
de La palma, empezamos a hablar (Alber me dice que se llama), le digo de ir a
meta trotando pero me dice que el pasa, que irá andando. Hacemos 6 kms juntos
andando y charlando. Si llego a estar acompañado igual me dice de seguir
luchando pero como no lo estoy la decisión está tomada.
La verdad es que no me arrepiento, pero me quedo con la duda
de si me hubiera recuperado o no en los últimos kilómetros.
Sabía que no podía mejorar marca y el objetivo en esta
ocasión ha sido el camino que me ha llevado hasta aquí. Los duros entrenos
desde que estuve en la Tenerife Blue Trail en 2015, algunos de ellos acompañado
pero en la mayoría en solitario. La maratón en si era el punto final del
asfalto pero sobre todo el inicio de la temporada de montaña. A lo mejor pensar
esto me restó ganas de sufrir los últimos kilómetros.
Sea como sea me lo he pasado fenomenal. Compartiendo
habitación y experiencias con Jose. También corrieron Gabi, su amigo Jota,
Mario y mi hermano Jorge.
Comimos todos el sábado en la Piemontessa aunque en otro (al
que íbamos ha cerrado). Dormimos en Catalonia Santa Justa (hotel normalito pero
económico y una atención exquisita aparte de estar muy cerca del AVE). Fuimos
de Madrid a Sevilla en AVE (el tren de las 08:00 del sábado) y volví a las
16:45 llegando a Madrid a las 19:15 el domingo.
En cuanto mi
decisión de ignorar a mi mister en la estrategia de carrera, el abandono en el
34 en vez de seguir ya que no estaba lesionado quiero citar el discurso titulado “El hombre en la arena” que Theodore
Roosevelt pronunció en la Sorbonne de París en 1910:
No es el
crítico quien importa; ni el que señala al hombre fuerte cuando se tambalea, o en qué ocasiones aquellos que hicieron algo
podrían haberlo hecho mejor. El reconocimiento y el mérito pertenece al hombre que está en la arena,
con el rostro desfigurado por el polvo, el sudor y la sangre, al que se
esfuerza con valentía, se equivoca una y otra vez porque no hay esfuerzo sin
error o fallo; aquel que realmente se empeña en lograr su cometido; a quien
conoce grandes entusiasmos, grandes devociones a quien se consagra a una causa
digna; a quien en el mejor de los casos, encuentra al final el triunfo
inherente al logro grandioso y, en el peor de los casos si fracasa, al menos
caerá con la cabeza bien alta y jamás se encontrará entre las almas frías y
tímidas que no conocen ni la victoria ni el fracaso.
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